Tres mujeres solas luchan por algo que términará glorificando a otros que apenas les importa su trabajo. Ellas, guerreras y consecuentes con lo que hacen, intentan que su empresa tenga un final feliz de la manera más fiel a sus principios.
Se cuentan confidencias y secretos, y se sienten vivas y satisfechas cuando la paz y la tranquilidad invaden sus vidas hasta tal punto que les ensanchan sus caderas.
No hay nervios, no hay estrés. Se sienten en equilibrio con ellas mismas y con el mundo.
Les gusta su trabajo, ya que hacen que las huellas de otros perduren en la historia del mundo. Son felices porque hacen lo que más les gusta.
Están al margen de lo que hay fuera y de lo que posiblemente otros chismorreen, no les importa. Les importa sus trampantojos pintados en la pared y tener su casa de cinco pisos en buenas condiciones para trabajar bien y no tropezar y caer.
Pero ante todo lo que les hace seguir adelante son sus pensamientos; y ahí, en esos pensamientos, estás tú.
