te recuerdo
La tarde comenzó a caer.
Me refugié como pude de la lluvia y los ruidos que golpeaban la ciudad.
Te pensé, como cada poco que pasa el día, te pensé.
Recuerdo como si fuera ayer tu pelo mientras dormías, las caricias que te brindaba cuando tú, escondido en alguna parte de tu subconsciente, soñabas.
Aún te siento y mi ropa todabía huele al raquet.
Colgado de mi cuello llevo un sol, un sol mágico que me ilumina el alma y que me acompaña, que hoy siento un poco lejos y que todo los días desearía estar con él, en el cielo, en ese cielo donde una se siente entre nubes cuando está a su lado.
Me encantaría besar a ese sol poder dormir con él esta noche y todas las noches, no me importaría quemarme, porque su luz es vida y deja huella allá donde vaya.
Ya ves, aquí llueve, y yo solo pienso en la luz, asi es la vida...
Mientras, escucho una y otra vez un tango que te dediqué.
Se que aún nos quedan muchas botanas, muchos viajes, muchos mojitos y micheladas, cientos de collares, por lo menos 50 pirámides más a las que subir; nos quedan muchas comidas por probar y mucha gente por conocer y lugares por pisar. Pero me engañaría si dijera que no echo de menos las rascadas a media noche.
